Visita del Papa León XIV a Madrid, vivida desde la ilusión de las personas que viven en la residencia Fundación Santa Lucía

La visita del Papa León XIV a Madrid se convirtió en una experiencia significativa para los residentes de la Fundación Santa Lucía, demostrando que la ilusión y la participación en la vida de la Iglesia no tienen edad. Para muchos mayores, este acontecimiento no fue solo un evento mediático, sino una oportunidad real de seguir sintiéndose parte activa de la comunidad eclesial.



Desde el gesto de Maruja, de 97 años, que escribió al Papa y recibió respuesta, hasta la emoción compartida al seguir los actos en Cedia y en el Santiago Bernabéu, los residentes vivieron cada momento con intensidad y sentido de pertenencia. Algunos pudieron asistir presencialmente, mientras que el resto lo siguió en comunidad desde la residencia, reforzando los vínculos y la vivencia compartida de la fe.
Especialmente enriquecedora fue también la experiencia de una trabajadora de la residencia, quien participó en primera persona en el encuentro de CEDIA como voluntaria. Su testimonio refleja el sentido profundo de lo vivido:
Describe CEDIA como “una puerta siempre abierta” donde se hace visible la dignidad de cada persona, y destaca cómo la visita del Papa fue una llamada a “mirar al necesitado a los ojos” y a vivir con esperanza. El lema del viaje, “Alzad la mirada”, se convirtió en una invitación a descubrir el amor en lo cotidiano, en cada gesto de acogida.
Nos conmovieron especialmente las palabras del Papa cuando afirmó que “la familia es un Milagro de Amor”. Y la Fundación Santa Lucía está llamada a ser eso: una gran familia de amor y acogida, donde cada persona encuentra su lugar, su valor y su esperanza.
Sin duda, fue una visita que permanecerá en la memoria de todos y estamos profundamente agradecidos por haber tenido la oportunidad de poder participar.


